lunes, 27 de octubre de 2014

Carta a Malala Yousafzai, Premio Nobel por la Paz

10 de Octubre de  2014

Los Hermanos de las Escuelas Cristianas unidos a los más de 86.000 educadores y del casi un millón de alumnos que acuden a nuestros centros educativos en 83 países del mundo deseamos felicitarte por haber recibido el Premio Nobel de la Paz 2014.

Nos unimos especialmente a los educadores y alumnos de nuestros cuatro centros en tu país, Pakistán: Faisalabad, Karachi, Khushpur y Multan. Queremos hacernos portavoces de todos ellos para agradecerte el inestimable valor del testimonio de tu vida.

Quedamos impresionados por el mensaje que proclamaste en la sede las Naciones Unidas. Las balas de los talibanes que quisieron silenciar tu boca para siempre solo hicieron que tu voz resonase con mayor fuerza en todo el mundo. Quienes quisieron cerrar tus ojos para que nunca vieran la luz de las páginas de un libro, solo consiguieron que tu mirada nos desafíe a todos para unirnos a ti en la defensa del derecho a la educación de todos los niños del mundo.

En tus palabras y en tu vida, en el saber perdonar a tus enemigos, hemos reconocido no sólo a una alumna inteligente sino una gran persona y una sabia maestra. Tú nos has recordado que, como educadores, tenemos que aprender a escuchar y a ser también aprendices de nuestros alumnos.

Estamos de acuerdo contigo en que la pluma es más poderosa que la espada, por eso hacemos lo posible para que en nuestras escuelas los alumnos tengan la oportunidad de escribir cada día una nueva página de su vida.

Estamos de acuerdo contigo en que un niño, un maestro, un bolígrafo, y un libro pueden cambiar el mundo y que la educación es la única solución. La Educación es lo primero. Por eso y para eso ponemos cada día al servicio de la educación todos nuestros recursos humanos e institucionales.

Estamos de acuerdo contigo en que el analfabetismo es una de las peores expresiones de la pobreza y deseamos unirnos a ti y a todas las personas de buena voluntad que estén dispuestas, según tus propias palabras, a librar la lucha global contra el analfabetismo, la pobreza y el terrorismo.

En 1990 nuestro Instituto recibió el premio NOMA de la UNESCO por el trabajo realizado en el campo de la alfabetización. Es algo que nos enorgullece y que a la vez nos compromete. Según la UNESCO, 75 millones de niños aún no tienen acceso a ningún tipo de educación. La batalla está lejos de ser ganada.

Tú nos decías que el Islam afirma que recibir educación no sólo es el derecho de cada niño sino su deber y responsabilidad. A nosotros el Evangelio nos enseña que Jesús amó particularmente a los niños y que lo que hacemos a uno de ellos a él mismo se lo hacemos, por eso intentamos ver en cada niño un hermano menor a quien Dios ha confiado a nuestro cuidado.

En nombre del Dios compasivo y misericordioso, al que invocas al inicio de tu mensaje, queremos decirte que junto a ti seguiremos defendiendo los Derechos de la Infancia y particularmente el derecho a la educación allá donde estemos.

Esta es la gran misión que nuestro Instituto desempeña desde hace más de tres siglos y que desea seguir realizando: Educar a niños y jóvenes con un profundo respeto a su cultura, su fe y sus valores sociales.

Estimada Malala, sabemos que este es también tu sueño y por eso queremos compartirlo contigo. No estás sola. Tú nos has dado nuevos ánimos para desempeñar una profesión que nosotros deseamos seguir viviendo como una vocación.

Fraternalmente,

H. Robert Schieler, FSC
Superior General

Malala Yousafzai. Premio Nobel por la Paz.
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